Flashback es un anglicismo que viene a significar aquellas imágénes del recuerdo que por efecto de un hecho inesperado se evocan en la mente de uno durante unos segundos. Algo así ocurre cada vez que visitamos San Sebastian, cosa que hicimos ayer, y nos dejamos caer por el Acuarium o las atracciones Monte Igueldo.
Las imágenes de la propia infancia inundan el recuerdo de las tardes en Gudamendi, el sonido de los disparos, el olor a pólvora, el spray de grasa que empleábamos para conservar en buen estado las escopetas después de utilizarlas, bien puestas en su maletín remachado de chinchetas, dentro de sus fundas de suave tela verde, con sus refuerzos de cuero cosido a mano. Oro en paño. Y el recuerdo del maestro armero de Gudamendi, de las taquillas de los tiradores labradas en madera y del foso que daba acceso a la raqueta principal, donde cada uno a la distancia de su handicap federativo intentaba no hacer cero y pasar a la ronda de reparto de premios. Flashes de otra época ya olvidada.
Lo de ayer fue un día mágico de primavera donostiarra. Visita al Acuarium donde nos recibieron Nemo, Marlin, Coral, Dori, el maestro Raya, Bruce, Crash, Churumbel y las Medusas, entre otros. Almuerzo en Igueldo, sidrería Calonge, por cierto un local muy recomendable, reposo en Gudamendi que si bien no es lo que era (al menos para quienes lo conocimos en su época de máximo glamour), sigue siendo un reducto interesante para pasar un rato en su formidable terraza. Y por la tarde a las atracciones de Igueldo, como cuando éramos niños, a montar en la montaña suiza, en las barcas, en los autos de choque…
Un fantástico día en familia para iniciar el sexto año del resto de nuestra vida.














Nos alegramos de que pasaseis un feliz día. Que lo repitais muchas, muchas veces, pero las fotos que a nosotros nos gustan son las de dos princesas en San Sebastián. Así que a correguir el erros y aprovecha para meter alguna del cumple de MARIA, que estamos marginados. Los abues.
Te las he enviado por correo, Agüelo.